Era Diciembre, las calles estaban llenas de hojas y yo iba cargada con mi equipo fotográfico,  mis cestas, mantitas y sobretodo cargada de mucha ilusión. Era uno de mis primeros trabajos, una gran amiga le regalaba a Lluc su primer

Mía tiene la piel de arena y los ojos de mar. La sensibilidad de su mami y el arrojo marinero de papá. Miro a Mía y vienen a mi memoria miles de recuerdos, de risas, de bromas, de grandes momentos vividos